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De primeras os preguntaréis qué tiene que ver este nombre, tal vez mal escrito, con todo esto. Todo empieza allá por el año 2005 y gracias a la “dislexia” del Petit Yhonatan, quien utilizaba este singular término para describir las bonitas cosas del día a día, como por ejemplo, exclamar en una buena cena: “Esta pizza está ‘Petit de la Crème!’”. Así continúa la cosa hasta que años después, ya en 2012, Yhonatan y Alberto, amigos de la infancia y compañeros de mil aventuras sobre el escenario, deciden crear una nueva vida paralela que aúna la fotografía y el diseño, otras de sus pasiones al margen de la música. Por aquel entonces Nuria volvía a casa después de terminar su etapa de Bello Artista en Madrid. Las coincidencias de la vida hacen que comiencen a cocinar juntos lo que ahora es Petit de la Crème, el sentido por el gusto delicado y exquisito paladar, reproducido en refinados trabajos de fotografía y diseño para bodas, eventos… ¡y lo que surja!

Fotografiamos lo que sentimos, disfrutando de principio a fin, mientras nos mimetizamos para capturar la esencia de cada momento y conseguir un sabor único. Añadimos también una buena dosis de diseño a nuestros trabajo, con un branding de boda personalizado y cocinado a vuestro gusto, desde invitaciones hasta elementos de diseño como guarnición, señalética, meseros, fondo de photocall, regalos originales y cualquier cosa que necesite picante.

En fotografía, nuestro plato fuerte son las personas, en consecuencia las parejas y, mejor que mejor, las bodas. No importa dónde estéis, ¡rápidamente cogemos nuestras maletas! Nos implicamos desde el primer día que tenemos contacto, conociéndoos para poder asesoraros y hacer más fácil lo que estáis buscando, prestando ayuda a todo lo que tenga que ver con la organización del día, desde el lugar hasta los pequeños detalles de decoración que darán ese rollo especial. Todo ese trabajo y cariño que pondréis en todas las cosas formarán parte de la historia, vuestra historia, que recordaréis a través de nuestra forma de contarla. En todo momento estaremos atentos a lo que vaya sucediendo, con total naturalidad, pasando inadvertidos sin alterar el curso del evento. Seremos ese par de ojos que os faltan para ver todo lo que ocurre en vuestro gran día.

Todo requiere de diseño, por eso nos movemos en diferentes terrenos que muchas veces confluyen en mismos destinos. Al igual que en la fotografía, buena parte de nuestro trabajo es branding de bodas, eventos que merecen una identidad que represente a la pareja de una forma original y única. Se parte de una invitación que marcará el estilo, decoración y temática para ese día tan especial. Se mostrarán vuestros gustos y personalidad, lo que habéis vivido juntos… y cómo va a ser vuestra fiesta. Una pieza llena de creatividad en la que, quien os conozca, os podrá ver representados, convirtiéndose en un regalo que conserve con cariño. A partir de ahí, podremos centrarnos en los detalles que darán ese toque exclusivo a vuestro evento, creando una señalética que ambientará el lugar de la celebración e indicará los puntos más importantes: panel con la distribución de las mesas, piezas para nombrarlas, photocall para la fiesta, souvenirs para los invitados… y todo lo que se nos ocurra, ¡todo es posible!